Hace poco tuve ocasión de acudir como apoderado del partido socialista a las elecciones celebradas en Euskadi. Una oportunidad única desde lo político, pero sin duda también oportunidad turística y de conocimiento de nuevos paisajes.
Nunca había tenido la oportunidad de visitar el País Vasco, a pesar de lo mucho que había oído hablar de éste por distintos amigos. Y todo lo que me contaron se queda en poco, ante los maravillosos paisajes, ciudades, monumentos, gastrononomía y sobre todo, su maravillosa gente.
Una gente, que salvando el tópico que tenemos los del sur con respecto al norte, te hacen volver a recordar la frase esa de que los fundamentalismos y la ignorancia se quita viajando, al descubrir la gran cantidad de cosas, que con nuestros distintos carácteres tenemos en común las personas de uno y otro lugar.
Al acabar de escribir esta última frase y recordando la belleza de Euskadi, a uno le recorre una enorme tristeza por dentro, como así le hice saber a un compañero del PNV, al ser consciente de cómo esa tierra que nada más llegar te invita a la reflexión y a la calma, se ve mancillada, parafraseando a Lorca por una mancha de sangre.
Por eso,me pregunto sin entrar a debatir sobre las raíces del conflicto político vasco, que más adelante espero poder comentar, acaso en una sociedad como la española con uno de los sistemas políticos más abiertos a la creación de nuevos partidos, que se lo pregunten a Rosa Díez, ¿ no hay sitio para debatir en paz?. Dicen defender ideas nacionalistas, dicen que el estado español no se lo permite. LLevan treinta años pudiendo presentarse libremente a las elecciones al igual que muchas otras opciones de nacionalismos que no comparto como ideología pero que respeto.
El problema no es que protesten porque no les dejemos expresarse, el problema es que lo que quieren es que no nos expresemos nosotros, y por eso.... y por eso matan.
viernes, 27 de marzo de 2009
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Muy interesante, ánimo con el blog. Si los señores lectores observan algún tipo de incongruencia, ello se debe al efecto de los medicamentos ingeridos por el bloguero. Por mi parte, no he observado ninguna.
ResponderEliminarTsssshhhhhhhhhh soy la primera en escribir un comentario en tu blog!!! Esta muy chuli pero la foto esa es del año del PUMMMM por lo menos!!! Ya estas mas mayor jejejeje...
ResponderEliminarSigue escribiendo asi... Un beso. Adriana
Coincido plenamente con tu opinión. No se debe incurrir en tópicos históricos porque un grupo insignificante representen los supuestos "valores" por los que el resto de la población quedan representados, cuando la realidad es diametralmente opuesta.
ResponderEliminarLa riqueza multicultural en la que vivimos inmersos te aporta distintos puntos de vista que facilita tener una visión mucho más completa y global de la cuestión, en vez de obcecarse en tener una opinión única e inamovible, que lo único que provoca es no llegar a entender nunca la raíz del problema.
Respecto al tema que consideras, en mi humilde opinión, pienso que bajo ese halo de "nacionalismo" lo que verdaderamente se oculta son poderosas razones económicas para anquilosarse en el poder e impedir una coherente evolución democrática.
Anhelan acaparar la mayor riqueza posible y encubren sus propósitos ante la opinión pública adoptando el papel de víctima, para captar mayores adeptos a su causa.
Si realmente reflejaran cuáles son sus verdaderas razones e ideología, nadie los votaría, pero al pueblo, a la gran masa, hay que moldearla de tal forma que ellos mismos se sientan identificados y heridos y consideren que hay que combatir a un "enemigo" que realmente no existen (me recuerda al pasaje de don Quijote enfrentándose a los molinos de viento como si fueran el mal opresor al que hay que suprimir).
¿Existe solución para este conflicto? A simple vista parece que hasta que los ciudadanos no se den cuenta del daño que les están causando aquellos que supuestamente "abogan por su felicidad" no se producirá ninguna reforma sustancial, pero con estas elecciones hemos observado una cosa: el nacionalismo ya no representa una única fuerza política opresora de las libertades y derechos de expresión de las personas.
La gente se muestra disconforme y anhelan una nueva situación, ha llegado la hora del cambio y aquellos que estaban en la oposición alzando la voz de una forma más o menos afortunada, tienen en sus manos cambiar la situación.
Les han dado la llave de la puerta para iniciar un nuevo camino, ahora les toca a ellos empezar una nueva andadura que aúne fuerzas entre todos para conducirnos a un único objetivo: la PAZ.
Bueno es bastante interesante tu opinión. Sobre todo me quedo con una de las frases acerca de que buscan riqueza.
ResponderEliminarSolo tienes que ver, que el nacionalismo como tal, a pesar de lo que digan de la raíces históricas y de los fueros ulteriores, en el siglo xix, como reclamo de la burguesía catalana y vasca para conseguir privilegios para ellos como clase social no para el pueblo catalán o vasco.
No reniego tampoco de que exista un nacionalismo español exacerbado y es éste mezclado con los anteriores, los que nos desunen, y desvirtuan que España si es cierto que ha nacido fruto de truculentas historias de violencia, pero como todos los países.
Pero olvidan que hay algo que nos une, y eso es la democracia. A pesar de que no comparto como he dicho la propia ideología de los nacionalistas, no hay que dudar de que muchas de sus propuestas en el parlamento han servido para toda España y la han hecho crecer.
Pero aunque suene a discurso vano, y sin raíces, yo creo que nadie puede caminar solo, y que la unión democrática que forjamos los ciudadanos de todo el país, es más fuerte que nuestras diferencias.
Efectivamente, la heterogeneidad de las ideas, la aportación de cada uno de nosotros, implica una perspectiva mucho más enriquecedora en el momento de adoptar una decisión que si alguien se ofuscara en sus propios pensamientos y rechazara las opiniones de los demás.
ResponderEliminarLa democracia consiste en lo que tú has sugerido, alguien con unos ideales radicalmente opuestos a los de otros, puedan exponerse y lleguen a un consenso para seguir un único camino que redunde en un fortalecimiento de la sociedad.
Por lo tanto, aquellos que únicamente observan las diferencias de cada uno y no en las semejanzas, están cometiendo un craso error.
Cada individuo es diferente a otro (por fortuna!), así que coincido en tu valoración de que tenemos que olvidar nuestras discrepancias y tener en cuenta las similitudes.
Cada uno por separado no podrá alcanzar grandes objetivos, pero si todos nos esforzamos por un mismo fin, lo podremos conseguir. Ahí está la clave del progreso: Juntos, podemos.